LORENZO MILANI O LA PASIÓN POR
ENSEÑAR
Milani piensa que su compromiso religioso le
obliga a darles la palabra a los pobres, creando una escuela en su parroquia.
Sus opiniones fueron tachadas de comunistas y como castigo, su Obispo le
trasladó como párroco a la aldea de Barbiana, un pueblo en plena montaña que
tenía tan solo cien habitantes, carecía de líneas de teléfono, agua y
carreteras. En el pueblo había una escuela pero siempre estaba cerrada porque
no había maestros que quisieran trabajar en un pueblo con estas condiciones.
El conocimiento de idiomas permitió que los adolescentes pudieran irse
a trabajar a otros países en verano. Para ellos esta era una manera de
reemplazar los exámenes, que habían sido abolidos por Milani.
Una
de sus metodologías más características era la escritura colectiva, donde cada
niño por separado componía un texto, lo leía públicamente, se apuntaban las
ideas principales y posteriormente cada uno de los alumnos volvía a redactar su
texto. Milani y sus alumnos elaboraron “Carta a una maestra”, dirigido a una
profesora ficticia de una Escuela de Magisterio.
La
sociedad puede cambiar a través de la educación y los alumnos de Barbiana son
un buen ejemplo de esta afirmación. Freire y Milani coincidieron sin conocerse
en que hay que dar a los hombres las armas de la palabra y del pensamiento. Lorenzo
Milani tuvo gran influencia en muchos países. En España influyó especialmente
en los sacerdotes de los años 70.
REFLEXIÓN PERSONAL:
Creo que este sacerdote hizo una labor admirable, interesándose por los más pobres, día tras día, sin descanso y hasta el final. Creo que es un ejemplo a seguir por muchos maestros, ya que en los colegios nos encontramos con niños de diferentes niveles económicos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario